viernes, 12 de diciembre de 2008

Crónica de caciques-chigórames chabochis enriquecidos e indígenas en la miseria
Resumen:
· “Lo pusimos como comisariado ejidal, no para que nos robara”; o al revés: “lo pusimos para que nos robara y no como presidente del comisariado ejidal”.
· A 446 ejidatarios no les han repartido ni un kilo de Maseca en 3 años de la actual administración ejidal
· Cifras alegres y demagógicas van y vienen por venta de pinos, pero a los indígenas no les han entregado ni un centavo
· Nunca han informado por la venta y gastos para ocultar corruptelas y tranzas
· Tenían la esperanza los ejidatarios que les repartieran “una lanita” en diciembre; no tendrán “feliz navidad”
· Exigen ejidatarios una auditoría real al actual comisariado ejidal, Elzar Palma “por tranza y corrupto”
· Se le acusa de enriquecimiento ilícito a costa de robar a los indígenas. De simple empleado del IMSS, ahora tiene residencias, autos de lujo, lanchas y trailers
· Es de la escuela del cacique explotador y corrupto Anselmo “Chemo” Pompa –chigórame chabochis-
· “O somos muy pendejos o nos están haciendo pendejos”, denuncian serranos.

Gabriel Valencia Juárez

Tónachi, Mpio de Guachochi, Chih. 7 de diciembre- Cuatrocientos 46 ejidatarios de este bello ejido serrano, habitado en su mayoría por rarámuris, no recibieron en los últimos tres años ni un centavo por la venta de sus pinos, ni siquiera para comprar un kilo de Maseca, mucho menos recibirán aguinaldo en esta navidad. Se la pasarán, no solo tristes, sino con su hambre y marginación acostumbrada, cuando viven en la riqueza verde.

En otra de las tantas asambleas ejidales que se efectúan cada mes, danzaron las cuentas alegres de compra y venta de madera y las cifras engañosas de gastos y deudas “del ejido”, pero la triste y dolorosa realidad, es que a los cientos de indígenas, no les entregan ni un peso para subsistir dignamente.

La marginación y la pobreza de los indígenas y el enriquecimiento ilícito a costa de los ejidatarios por parte de los caciques “chigórames” (ratas) ejidales, ya se hizo norma oficial ante la complacencia de las autoridades de los tres niveles durante muchos años: municipal, estatal y federal, aunque últimamente, a través del programa forestal, promovido por la actual presidencial municipal, están frenando, poco a poco, a ese tipo de corrupción, afirmó un vocero de la Alcaldía serrana.

“Que entregue un informe financiero y reparta utilidades como años atrás”, fue el reclamo, sigiloso y público de los cientos de ejidatarios que se manifestaron por enésima ocasión el pasado domingo 7 en Tónachi; una colectividad con una tradición cultural rarámuri milenaria; una iglesia construida en 1752 y considerado como uno de los pueblos más bonitos –semati- de la Sierra Tarahumara de Chihuahua por sus bellas cascadas, su puente de piedra, ríos, montañas, tónachis –pilares- y sus indígenas de piel morena y de “pies ligeros”.

Los ejidatarios, acostumbrados a escuchar solo la voz de mando –gritos atemorizantes y racistas- de los caciques ejidales –chigórames chabochis-, en esta ocasión volvieron levantaron su palabra y demandaron al comisariado ejidal Elzer Palma, informe sobre la venta de madera a los madereros “que se cobran a la china o la brava”, como Samuel Chávez, toda vez que “desde que entró Elzer no ha informado nada, ni entregado utilidades económicas por concepto de la explotación del bosque”, denunció Ernesto “El Chapo” Álvarez, reclamo que fue apoyado por los asambleistas.

Y ante el nerviosismo del comisariado ejidal y del administrador don José Payan que escuchaban los reclamos de los ejidatrios, y la ausencia del “contador de Parral” que nunca asiste a las asambleas, el “Chapo” Álvarez insistía en la auditoría. Con voz tranquila subrayó: “No se puede informar ni opinar porque no se ha dado el informe del estado financiero del ejido desde hace años. Estamos con los ojos cerrados”.

Sin temor en su voz, dijo que “no hay cuentas claras; no hay honestidad en el comisariado ejidal. En otros años se repartía una ‘lanita’, pero en los últimos años no se ha beneficio a los 446 ejidatarios. Por eso existe inconformidad, porque se nos dice que se trabaja con número rojos por deudas atrasadas, pero que nunca nos informaron de esas deudas”, sentenció el ejidatario Álvarez.

Y tras escuchar cuentas alegres, quiebras y deudas del ejido que “tenemos que pagar”, según José Payan Ramos, el vocero de los ejidatarios inconformes indicó: “O es que los ejidatarios somos muy pendejos o nos están haciendo pendejos”, expresión ilustrativa que motivó carcajadas y un “si es cierto” entre los asambleístas.

Pagar deudas a costa de la miseria de los ejidatarios

Para los caciques ejidales, es más importante pagar a los madereros Ventura García Contreras -$911 mil- y Samuel Chávez -$146, 728-, por adeudos que desconocen los cientos de ejidatarios, que realizar una repartición justa de utilidades por venta de madera que durante años no les han repartido.

“El ejido no tiene dinero. Hay que ver la manera de pagar. Tenemos que trabajar para conseguir y pagar. Sacar al ejido adelante; al ejido arriba”, decía insistente el administrador del ejido José Payan que por años a sido comisariado ejidal o administrador del ejido al grado que esta catalogado que la familia Payan Ramos-Palma convirtió al ejido Tónachi “una empresa particular”, según ejidatarios inconformes.

De acuerdo al informe del administrador José Payan “están quebrado el ejido con Un millón 729 mil pesos que hay que pagar”, insistía a lo cual, los ejidatarios respondían que “no conocen esas deudas” y que nunca “nos a dado ni un centavo Elzer Palma desde que entró como administrador”, ¿A dónde fue a parar ese desfalco?, es la interrogante.

Ante las irregularidades del comisariado ejidal, que de simple empleado que barría los pisos del hospital del IMSS en Guachochi, y rentaba una casa, ahora es propietario de una residencia –o más casas-, de vehículos de lujo –uno de ellos es del ejido-, trailers, lanchas y cuatrimotos, los ejidatarios exigen una auditoria a fondo al comisariado ejidal, para que aclare todas las irregularidades de deudas, desfalcos y falta de pago a los trabajadores.

Entre las trocas del ejido, dos son de lujo y las usan Elzer Palma y José Payan y gastan al mes 7 mil 787 pesos; $ 4,987 el comisariado ejidal y $ 2, 800 el administrador “para moverse a varias partes y hacer gestiones”, según argumentaban los funcionarios ejidales, para que al final, informen que “el ejido esta endeudado y hay que pagar”.

Que se venda una camioneta de lujo del ejido para aguinaldos

Tras escuchar que hay una deuda pendiente a la SHyCP con 75 mil pesos, los ejidatarios exigieron que se investigue si hay dinero o no; o de lo contrario que se pida otro préstamo a los compradores de madera “no para pagar deudas, sino para aguinaldos a los 446 ejidatarios” y para completar, que “se venda la camioneta del comisariado ejidal que la utiliza para uso personal, pasearse a Parral o Guachochi y gastar muchas gasolina de oquis”, señalaron los ejidatarios de Tónachi.

Al finalizar la junta, algunos ejidatarios ilustraron la función del actual comisariado ejidal: “Lo pusimos como comisariado ejidal, no para que nos robara”; o al revés: “Lo pusimos para que nos robara, no como comisariado ejidal”.

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